Thursday, December 17, 2009

La reformita


Esta semana, el Residente Oficial de Los Pinos presentó con bombo y platillo una supuesta reforma política (que inmediatamente endosaron los panistas Lupe Osuna y Memo Padrés) que, entre otras disposiciones, pretende autorizar la reelección de legisladores y alcaldes, así como las candidaturas ciudadanas.
Hubo quienes, tras el anuncio, echaron las campanas al vuelo. Otros, más precavidos, vieron con escepticismo la oportunidad real de que la “reforma” sea aprobada por la Legislatura federal.
Sinceramente, creo que aunque fueran adoptadas todas y cada una de las medidas incluidas, se quedará cortísima y no mejorará el nivel de la clase política.
La justificación para elevar la calidad de los legisladores y para ligarlos directamente al electorado es la reelección consecutiva por cuatro períodos, para dar un total de 12 años.
Lo curioso es que en Estados Unidos, la democracia más antigua del mundo, sus políticos están tratando de acotar este privilegio.
Un día antes de que Felipe Calderón hiciera su anuncio, el Congresista Republicano, Tom Price, presentó un proyecto de ley en la Cámara de Representantes de la Unión Americana, a fin de limitar los períodos legislativos a 18 años.
Esto obligaría a los miembros de la cámara baja a pasar solamente 9 ‘turnos al bat’, mientras en el caso de los Senadores sería de manera exclusiva tres ocasiones las que podrían postularse.
La idea de los fundadores del país, según Price, era contar con una legislatura ciudadana, alejada de intereses particulares.
Obviamente, el sueño de Washington, Jefferson y Franklin quedó recluido en alguno de los archivos del Capitolio.
Para convertir la propuesta en ley, se requiere el voto de las dos terceras partes de ambas cámaras legislativas y tres de cada cuatro legislaturas estatales.
El camino para transformar el proyecto de ley en norma es bastante largo, quizá similar al de la reforma sanitaria y la migratoria.
Nada es imposible, en efecto.
Para alcanzar su objetivo, Price deberá encontrar con voluntad política entre sus colegas.
Un correligionario suyo, Arnold Schwarzenegger, ha luchado desde finales del 2003 por cambiar las reglas del juego electoral, a fin de balancearlas y hacer más competitivos los distritos legislativos.
En noviembre del 2008, finalmente se adoptó la Proposición 11, con la cual la ciudadanía le dejó la tarea de redibujar los distritos legislativos estatales a una comisión, compuesta por 5 Demócratas y 5 Republicanos, así como a otros 4 votantes independientes.
La medida dividió al electorado: la diferencia entre el sí y el no fue de sólo 200 mil sufragios.
Los primeros sostenían que, al dejar la redistritación en manos de los mismos legisladores, éstos podían hacer las 120 jurisdicciones estatales a su modo para garantizarse la reelección.
Por su parte, los críticos (entre los que destacan la Presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi y la Senadora federal Demócrata por California, Barbara Boxer), señalaban que la responsabilidad ahora sería transferida a un grupo sin representación, lo que llevará al triunfo de las “agendas escondidas”.
Schwarzenegger, como buen Republicano, afirmaba que la idea era hacer más difícil para un legislador el lograr la victoria (y es que su partido tiene una enorme desventaja en la Legislatura Estatal).
En agosto del 2007, el gobernador argumentó que de los 459 cargos disputados en las tres contiendas legislativas anteriores, solamente cuatro cambiaron de partido político. O sea, menos del 1 por ciento.
El fenómeno se repite a nivel federal: en las elecciones de noviembre del 2008, de las 435 curules de la Cámara de Representantes en juego, solamente 31 cambiaron de bando: los Republicanos le robaron 5 curules a los Demócratas, y éstos se hicieron de 26 que poseían los primeros.
De los legisladores que buscaban la reelección, tres Republicanos y un Demócrata perdieron la elección primaria de sus respectivos partidos el año pasado.
Otros 5 Demócratas y 14 Republicanos dejaron sus puestos por las derrotas que el electorado les propinó en la elección general.
Como se puede ver, la renovación de las figuras en el Congreso y la llegada de nuevas tendencias no se da de la forma en que el pueblo requiere y exige. Una de las posibles causas de que esto ocurra es que el electorado esté contento con la representación que tiene actualmente.
Cabe recordar que, aunque los principales recaudadores de fondos en Estados Unidos son los mismos candidatos, hay ocasiones en las que los comités nacional o estatales de los respectivos partidos brindan su apoyo a los propios abanderados. De esta forma, los institutos políticos quedan relegados.
Hay especialistas que han enfatizado en la falta de la revocación de mandato en la propuesta de reforma calderonista.
Pero existe otra, aún más profunda, que realmente le quitaría las riendas del poder a la Delincuencia Políticamente Organizada: la obligación de realizar elecciones internas, ejecutadas por el IFE, en las que participen los miembros de los partidos políticos.
Así se haría realidad una selección de los mejores hombres y mujeres para que representen al pueblo.
Y si nos ponemos exigentes, la llamada reforma debiera contener una Ley de Sesiones Públicas, para evitar que se sigan haciendo arreglos “en lo oscurito”; una ley y reglamento de Conflictos de Interés, la elección de regidores por distrito, una Ley General de Imagen Pública y Difusión Social, para terminar con el pago de publicidad oficial y la reglamentación de las direcciones de comunicación, la obligación de gobiernos estatales y municipales de contar con un verdadero Servicio Civil de Carrera, el obligar a los candidatos a participar en debates públicos y establecer el salario máximo en 50 mil pesos mensuales.
Esa sí sería una verdadera reforma política en México, no el remedo presentado por Felipe Calderón.
Tanto en México como en Estados Unidos, muchas reformas que los titulares actuales y anteriores de los Poderes Ejecutivos han deseado adoptar, se han visto trunados o reducidos por la presión de los opositores.
En la mayoría de los casos, tanto unos como otros pretenden empujar sus propias agendas personales para ayudar a quienes los respaldaron política y económicamente.
El ciudadano, como regularmente ocurre, se queda como el chinito: nomás mirando.

Thursday, December 10, 2009

Referéndum

Estamos a unos cuantos días de que termine el 2009, año de pesadilla para muchos.
Por algo el mismo Felipe Calderón dijo ante Senadores de su partido, con quienes convivió esta misma semana, que lo mejor de este año es que ya casi se termina.
Para su partido, el de Acción Nacional, fue catastrófico.
La mayoría legislativa que obtuvo en 2006, se vino abajo. El PRI, su acérrimo rival, le despojó el control de la Cámara de Diputados.
Y de las seis gubernaturas en juego, apenas se hizo de Sonora, más por el pésimo manejo de Eduardo Bours sobre el caso de los niños muertos en la guardería ABC que por las virtudes de Guillermo Padrés Elías.
Para algunos, los resultados electorales representaron una especie de evaluación al trabajo del Residente Oficial de Los Pinos.
Sin embargo, el michoacano de nacimiento tiene no tan malas calificaciones en los sondeos.
Yo creo más que se trata de un examen general al panismo, para el cual se vaticina un futuro nada bueno en el 2010, electoralmente hablando.
En México, se van a poner en juego 10 gubernaturas, de las cuales dos están en manos de los panistas, una del lado perredista y el resto en el tablero del tricolor.
Los analistas creen que solamente en Aguascalientes, el PAN tiene posibilidades reales de cantar victoria.
El problema para Acción Nacional es que de las ocho gubernaturas priístas que van a elecciones, en todas los mandatarios son verdaderos tiburones de la actividad política.
Sólo en caso de que la economía registre un repunte extraordinario –que los expertos no prevén hasta ahora-, es casi seguro que el PAN vuelva a perder.
Se sabe además que las elecciones estatales se ven influenciadas principalmente por los temas locales: los problemas que se vayan presentando, el desempeño del gobernador y el trabajo que hagan los candidatos.
Por eso, las elecciones del 2010 en México no serán un referéndum a la labor de Felipe Calderón.
Caso contrario es el de Estados Unidos.
De este lado del Río Bravo, algunos trataron de hacer ver los resultados electorales de Nueva Jersey y Virginia en este 2009 como un tipo de ratificación de la labor de Barack Obama, quien apenas en enero cumplirá su primer aniversario al frente de la Casa Blanca.
Pero no.
En realidad, será este 2010 el que represente la hora de ratificar o no el voto por el primer afroamericano en regir los destinos de los estadounidenses en la historia del país.
En juego estarán 435 distritos de la Cámara de Representantes, 38 escaños del Senado (entre los que destacan los sucesores de Hillary Clinton, Joe Biden y Edward Kennedy), así como 37 gubernaturas.
En estas últimas contiendas, solamente hay dos victorias seguras por bando: Arkansas y New Hampshire para los Demócratas, y Nebraska e Idaho para los Republicanos.
Del total de gubernaturas en disputa, 19 son Demócratas y 18 Republicanas.
Las encuestas revelan que hay un empate técnico en los resultados: 12 victorias casi seguras por bando y el resto son todavía un volado.
El problema es que estas últimas son de las más pobladas: California, Nueva York, Florida, Pennsylvania e Illinois.
La historia señala que el partido del presidente regularmente pierde espacios en las elecciones intermedias, en las cuales el ocupante de la Casa Blanca puede tener injerencia, pero no participa activamente como candidato.
Pero de lo que no queda duda es de que el 2010 será para Obama un punto de referencia para saber cómo se encuentra el andamiaje electoral que lo llevó a la victoria en noviembre del 2008, y que lo podría hacer volver a su casa sin la presidencia.

UN LATINO
En la actualidad, el único gobernador de origen hispano en los Estados Unidos es Bill Richardson, quien desde enero del 2003 ocupa la primera magistratura de Nuevo México.
Es licenciado en Ciencias Políticas y cuenta con una Maestría en Asuntos Internacionales. Fue Congresista, Secretario de Energía y Embajador en varios países.
Casi se convierte en Secretario de Comercio, pero Obama retiró su candidatura tras la filtración de una investigación del FBI.
Entre la lista de aspirantes a gobernadores para el 2010, también uno es de origen latino.
Se trata del Republicano Brian Sandoval, quien intentará arrebatarle el puesto al ex Congresista, Jim Gibbons, de Nevada.
El pre-candidato fue Juez Federal de Distrito, Procurador General del Estado, Presidente de la Comisión de Juegos de Nevada y miembro de la Legislatura Estatal.
Abogado y Doctor en Derecho de 46 años, Sandoval se convierte en la única esperanza por mantener en alto el liderazgo hispano en los Estados Unidos.
Lo curioso es que esta aseveración podría ser una mentira, toda vez que el ex Senador Estatal de California, Abel Maldonado, a quien Arnold Schwarzenegger nominó como Vicegobernador del Estado, busque la candidatura a gobernador el siguiente año.
El ex legislador bien puede aspirar a ser electo al cargo o inscribirse como aspirante al cargo mejor pagado en California.
Hasta el momento, las encuestas reflejan que los Demócratas tienen buena ventaja en el estado más latino del país.
Los precandidatos Republicanos sencillamente no brillan como lo hizo Schwarzenegger en 2003. Cosa muy diferente sería si Maldonado entra a la contienda. Todo depende de él.

Thursday, December 03, 2009

Crímenes de odio

Marzo de 1924. El “ejecutivo de publicidad” de Louisiana, Edward Young Clarke, aceptó ante la corte federal ciertas violaciones de una ley contra la prostitución promulgada en 1910.
Aunque fuera por un delito distinto al que originalmente había cometido, la declaración de culpabilidad del sospechoso fue un gran logro para las autoridades federales.
Dos años antes del arresto, el entonces Gobernador de Louisiana, John Parker, envió una carta al Director Asistente de la Oficina de Investigaciones (antecesor del FBI), Edgar Hoover –eventualmente presidente de los Estados Unidos-, en la que relataba que el Ku Klux Klan había resurgido con enorme fuerza.
Basado en sus indagatorias, el mandatario aseguró que el organismo logró incorporar a 1 millón de integrantes en unos meses, logrando dominar la parte norte del estado sede del “Mardi Gras”.
La retórica en contra de judíos, negros y católicos se expandía sin precedentes y sin que autoridad alguna frenara el fenómeno.
Clarke era el líder del grupo. De ahí la importancia de su arresto y encarcelamiento.
En aquel entonces, la federación carecía de leyes para combatir este tipo de delitos raciales. Eran asunto de los gobiernos locales que, regularmente, se hacían de la vista gorda o hasta eran comparsa de las organizaciones extremistas.
Clarke fue arrestado por llevar en sus visitas a otros estados a su amante, gracias a los donativos de los miembros del Triple K. Fue así que las autoridades federales pudieron presentarle cargos.
Los asesinatos y secuestros de personas de color o que tenían diferencias de cualquier otro tipo fueron relegados. Lo importante era tener a Clarke dentro de las rejas.
Por décadas, las personas de origen africano en Estados Unidos lucharon contra la segregación racial de la que eran objeto. Escuelas, restaurantes, transporte, todo era dividido: unos para los güeritos; los sobrantes para el resto.
Luego vino el movimiento de líderes como César Chávez, Malcolm X y Martin Luther King, así como las propuestas legislativas contra la discriminación, el acoso y a favor de los derechos civiles.
Pero a pesar de tanto esfuerzo, los delitos cometidos a causa de las diferencias sexuales, raciales y religiosas siguen prevaleciendo en el país de las barras y las estrellas.
De acuerdo al FBI, en 2008 se cometieron casi 9 mil 200 crímenes en unos 7 mil 800 incidentes en todo el país.
La cifra representa “un leve repunte” para el gobierno federal.
Las estadísticas muestran que la mitad de los llamados crímenes de odio se cometieron a causa de las diferencias raciales, casi uno de cada cinco por motivos religiosos y uno de cada nueve por el origen nacional.
La mitad de los 5 mil 500 delitos contra personas fueron intimidaciones, una tercera parte agresiones simples. Los crímenes de odio permitieron el asesinato de siete individuos.
Cuatro de cada cinco de los 3 mil 608 crímenes de odio a la propiedad fueron actos de vandalismo, destrucción o daño.
El FBI destacó que tres de cada cinco criminales eran blancos. Una quinta parte eran negros y se desconocía la raza en el 11 por ciento de los casos.
California encabeza la lista con el mayor número de delitos de odio reportados con mil 381. Le siguen Nueva Jersey con 744, Michigan con 560, Ohio con 345 y Virginia con 263.
Arizona y Texas, dos de los estados donde la retórica y la demagogia racista, particularmente contra los inmigrantes, ha tenido una enorme presencia, se ubican lejos: 185 y 246 casos, respectivamente.
Los números revelan también que de las mil 226 víctimas de crímenes por odio basado en la ciudadanía, casi el 65 por ciento fue contra hispanos.
El Concejo Nacional de La Raza, la organización de derechos civiles más grande del País, cree que las cifras no son muy reales que digamos.
Janet Murguía, su líder, expresó que lo más preocupante es que la realidad supera a la estadística oficial, ya que muchos casos que suceden en pequeños poblados no se reportan o se esconden, gracias al contubernio de las autoridades policíacas y políticas.
A pesar de ello, el Concejo mostró su insatisfacción por el alza de 3 puntos porcentuales en la cantidad de delitos contra latinos entre 2007 y 2008.
El organismo afirma que esto se debe al debate migratorio actual, ya que los grupos de odio han dominado las discusiones sobre la reforma al sistema, haciendo ver a los latinos como una amenaza nacional.
Murguía recordó el caso del ecuatoriano, Marcelo Lucero, quien fue asesinado por siete adolescentes en Patchogue, Nueva York, quienes andaban buscando mexicanos para golpearlos.
También puso énfasis en el incidente en el que el empresario de bienes raíces de Brooklyn, José Sucuzhanay, fuera atacado por activistas anti-gay y anti-hispanos; al igual que Luis Ramírez, un mexicano asesinado por adolescentes jugadores de fútbol americano en Shenandoah, Pennsylvania.
Estos casos no son los primeros, como tampoco serán los últimos.
Porque la retórica contra los migrantes, las personas de color y quienes tengan diferencias culturales o de cualquier índole siempre serán culpados por los errores, las frustraciones, los complejos y los problemas propios. Así es la naturaleza humana.

Thursday, November 26, 2009

La voz de la derecha y el derecho a la voz


Aunque vivió su niñez en Idaho, nació en Texas hace 55 años. Es licenciado en economía por la Universidad de Harvard.
En la década de los setentas, trabajó en una estación de radio en Yuma, Arizona. Luego se trasladó a Phoenix y posteriormente a Seattle.
De ahí, gracias a una invitación de Ted Turner, Lou Dobbs fue primero reportero y eventualmente titular del noticiario financiero, Moneyline.
De manera momentánea dejó las filas de CNN en 1999 para volver al año siguiente y empezar el programa que llevaba su nombre.
Quizá por su cercanía con los ricos conservadores del país, su voz empezó a endurecerse, a volverse extremista de la derecha.
Como portavoz del conservadurismo, Dobbs realizó declaraciones disparatadas como que México era enemigo de los Estados Unidos, que los empresarios hispanos aplauden el tráfico de drogas y de personas, cuestionó la nacionalidad de Barack Obama y se atrevió a asegurar que los latinos son una seria amenaza a la salud del país.
Hace algunas semanas, un desconocido atentó con un arma de fuego la casa del mismo presentador de televisión, hecho que lamentaron hasta sus detractores. La balacera vino como consecuencia de la retórica xenófoba y de odio expresados por Dobbs.
La demagogia de sus palabras llevaron a diversas organizaciones, principalmente hispanas, a buscar por todas las vías a censurarlo y destronarlo de la cadena noticiosa.
A cambio, los ejecutivos de CNN lanzaron una serie, reporteada por Soledad O’Brien, sobre la vida de los latinos en Estados Unidos.
El intento de acallar las voces y mejorar la imagen entre la opinión pública fue vano.
Como era de esperarse, CNN no podía darse el lujo de empezar a perder puntos de popularidad entre los más de 40 millones de hispanos en Estados Unidos.
Esto habría ocasionado también una caída del respaldo publicitario.
Obviamente, la cuerda se rompió por lo más delgado y el comentarista tuvo que abandonar las filas de la televisora por cable.
Las partes dijeron que la salida fue por un acuerdo amigable.
A consecuencia de la partida de Dobbs, las organizaciones latinas reaccionaron con muchísimo gusto.
“Victoria”, dijo Andrés Ramírez, coordinador de la Coalición DropDobbs.
“Aceptando la renuncia de Lou Dobbs, puede que CNN finalmente restaure su integridad periodística”, señaló Jim González, presidente de la Coalición de Políticas Latinas.
“Un paso importante para restaurar la imparcialidad, la precisión y el balance en CNN”, consideró Janet Murguía, Presidenta del Concejo Nacional de La Raza, al externar su preocupación por las distorsiones y falsedades del comentarista.
La Asociación Nacional de Periodistas Hispanos, a la cual el mismo Dobbs hizo un importante donativo hace tiempo, criticó el que CNN no haya hecho algo mucho tiempo antes para callar la voz del comentarista.
La misma organización reconoció que el periodismo de opinión juega un papel importante como vigilante y fuente de información en una sociedad democrática, al enfatizar que los editorialistas deben basar sus declaraciones en hechos.
Brent Wilkes, Director Ejecutivo Nacional de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos, coincidió con los periodistas latinos, al destacar su creencia en la libertad de expresión, pero sin que los demagogos tengan derecho a usar el horario estelar para atacar a la gente de color.
Y es que, en nombre de la libertad de expresión, las leyes estadounidenses permiten todo; hasta la pornografía.
El derecho que la constitución le da al americano para decir lo que guste, sólo se ve limitada por la difamación y la calumnia, severamente sancionadas en la corte.
A pesar del triunfo latino en este caso, la voz del conservadurismo está lejos de ser acallada: además de continuar escribiendo su columna semanal, Dobbs seguirá al frente de su emisión radiofónica por United Stations Radio Networks y su red de 160 afiliadas.
Incluso, el mismo periodista ha amenazado con ser aspirante a Senador por Nueva Jersey o hasta a Presidente en 2012.
Aparte, otros representantes de la extrema derecha, como la de Rush Limbaugh o Bill O’Reilly, permanecen al aire. Ni su muerte podrá evitar que el conservadurismo deje de escucharse por las ondas radiales.
En México, el villano favorito del periodismo ha sido Joaquín López Dóriga, principalmente entre la izquierda y el laborismo.
No hace mucho, un grupo de manifestantes le impidió al conductor ingresar a las cabinas de Radiofórmula, donde encabeza un programa noticioso, como igual lo hace en el noticiario estelar de Televisa.
Pero ni una ni otra cadena aceptarán en el futuro deshacerse del periodista por presiones de grupos ajenos como ocurrió en el caso de Dobbs.
Me imagino que desde el punto de vista de los ejecutivos, el español está cumpliendo su papel como voz de la derecha.

Thursday, November 19, 2009

Corrupción americana

Durante 18 meses, la Procuraduría del Condado de Riverside investigó a cuatro integrantes del Concejo Municipal de San Jacinto.
En ese tiempo, se ejecutaron un total de 32 órdenes de cateo en las residencias de los funcionarios públicos.
Apenas hace unos días, la fiscalía dio a conocer la presentación de 56 cargos criminales y otros 99 menores en contra de cuatro de los cinco concejales de la Ciudad.
De acuerdo a la procuraduría, el Alcalde Dale Stubblefield, el Vicealcalde John Mansperger, así como los Regidores James Ayres y James Potts, conspiraron políticamente para hacerse de cargos públicos.
Y es que a fin de evadir las obligaciones legales del Acta de Reforma Política de California, los ediles buscaron la forma de lavar dinero entre sus respectivas campañas, con la finalidad de evitar declarar los fondos ante la autoridad electoral del estado.
Ayres intentó buscar en 2006 la nominación de su partido, el Republicano, a la Asamblea Estatal por el Distrito 65, mientras su esposa logró ser electa al distrito escolar de la ciudad.
Hace unos días también, el ex Senador Estatal por Missouri, Jeff Smith, fue condenado a pasar un año en la cárcel, por obstruir a la justicia.
El ex legislador, junto al ex Representante Estatal del mismo estado, Steve Brown, conspiraron para enviar propaganda negativa en contra de Russ Carnahan, actual congresista federal.
Las cartas sin firma y enviadas por Smith y su comité de campaña violaron el Acta Federal de Campañas Políticas de 1971, por lo cual la Comisión Federal de Elecciones indagó el asunto.
Con declaraciones falsas, los ex legisladores lograron evitar sanciones severas por parte de las autoridades electorales.
Pero la Procuraduría General de los Estados Unidos y el FBI recibieron nueva información sobre el tema, que derivó en la sentencia indicada.
Smith y Carnahan buscaban ocupar el cargo que en 2004 dejó Richard Gephardt en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos.
En Phoenix, capital de Arizona, apenas hace unos días los Supervisores del Condado de Maricopa presentaron una demanda en contra del Fiscal Municipal, con el fin de evitar que un Gran Jurado –institución creada desde la época colonial para indagar a funcionarios públicos-, investigue a sus miembros o a empleados públicos.
Los funcionarios electos exigen que cualquier indagatoria del jurado sea hecha pública, a pesar de que legalmente ésta debe ser privada, hasta que culmine en alguna acusación formal.
Para ello, los Supervisores contrataron con dinero del pueblo al abogado, Thomas Irvine, quien en años pasados laboró para Conley Wolfswinkel, un criminal sentenciado y socio del Supervisor, Donald Stapley.
Irvine es también asesor legal de la corte del condado y de los supervisores.
Las rencillas entre procurador y supervisores data de hace tiempo: hace unas semanas los representantes se negaron a contratar a varios abogados para que la fiscalía desempeñe su labor.
Curiosamente, el tema será reagendado para el 31 de diciembre, cuando la Junta no sesiona.
Por su parte, el ex Congresista, William Jefferson, hoy de 62 años de edad y residente de Nueva Orleans, Louisiana, podrá festejar en libertad su cumpleaños hasta que llegue a los 75.
Las autoridades federales acusaron al ex legislador el 5 de agosto pasado por 11 cargos de conspiración para recibir ‘mordidas’, servicios oficiales deshonestos, fraude electrónico y violación del Acta de Prácticas Corruptas en el Extranjero.
Entre el 2000 y el 2005, Jefferson solicitó dinero en efectivo a cambio de sus servicios legislativos a diversos países en el extranjero, particularmente en el continente africano.
El ex Congresista tuvo qué ver en una empresa de telecomunicaciones en Nigeria, Ghana y otros países, además de recibir concesiones petroleras en Guinea Ecuatorial, contratos de transmisión satelital en Botswana y el Congo, así como el desarrollo de plantas e instalaciones en Nigeria.
Por sus negociaciones, Jefferson recibía comisiones, acciones, pago de tarifas y de otro tipo.
Obviamente, el ex representante federal fue ayudado por un empresario y un auxiliar de su propia oficina.
Esta misma semana, la organización Watchdog.com, vigilante del dinero del pueblo, anunció que el gobierno federal había asignado unos 6 mil 400 millones de dólares del Acta de Recuperación en 440 distritos congresionales que no existen, poniendo en duda el proyecto para levantar la economía americana.
Según las cifras oficiales, con estos recursos se salvaron o crearon 30 mil empleos.
Por ejemplo, en el Distrito Fantasma 86 de Arizona, se invirtieron supuestamente 34 millones de dólares.
El estado tiene solamente 8 distritos reales.
En California, el distrito 64 cuenta con una inversión de 1.3 millones de dólares, cuando en realidad el estado tiene sólo 53 distritos federales.
Por estos y otros motivos, los Estados Unidos no han podido pasar del lugar 16 en la clasificación de corrupción que recientemente hiciera pública la organización Transparencia Internacional.
La mejor calificación que la ciudadanía le ha otorgado a la Unión Americana fue de 7.7 en 2002, desde que hace casi una década el organismo ha emitido su reporte.
Los Estados Unidos no han podido –y creo que no podrán- superar a las naciones de Escandina-via y Oceanía, las mejor ubicadas en la lista.
Claro, tampoco está la nación encabezada por Barack Obama en la situación de países como México, donde las autoridades no han querido buscar y conseguir sentencias para sus funcionarios públicos corruptos, como en el caso de los legisladores arriba mencionados.

Thursday, November 12, 2009

Eléctrica Hermandad


Se inició en el sindicalismo en 1956, como aprendiz en el Condado de Beaver, Pennsylvania.
Su incorporación al movimiento sindical lo llevó a subir, poco a poco, en los escalafones de la organización: primero como registrador, luego como presidente y fundador de la Unión de Crédito y del Fondo de Becas.
Posteriormente se desempeñó como líder del Concejo Laboral Central en el condado.
De ahí brincó al Concejo Ejecutivo del Estado de Pennsylvania, cargo que ocupó durante dos décadas hasta 1997.
En enero del 2001, se le nombró Presidente Internacional, puesto en el que resultó electo ocho meses después y reelecto en 2006 en Ohio, durante la convención 37.
A lo largo de estos años, Edwin Hill ha participado además en organismos de beneficencia como United Way, así como en comités estatales de desarrollo económico, mesas directivas universitarias y médicas.
A pesar de no haber concluido carrera profesional, el actual líder de la Hermandad Internacional de Trabajadores Eléctricos ha logrado importantes avances para los 725 mil miembros de dicho sindicato que viven en Estados Unidos y Canadá, quienes se emplean en agencias públicas de servicios, construcción, telecomunicaciones, radiodifusión, manufacturas, ferrocarriles y gobierno.
Este organismo pertenece a la poderosa central laborista, AFL-CIO.
Ambas, junto a muchas otras organizaciones de trabajadores, han emprendido infinidad de luchas para abogar por sus derechos.
Una de las más recientes fue el cabildeo para la aprobación del Acta de Libertad de Elección del Empleado, la cual recibió el respaldo de un ex Senador de origen afroamericano y representante del Estado de Illinois, quien en enero cambió de residencia a una importante mansión de la capital del país.
La idea central de la iniciativa de ley era permitir a los trabajadores iniciar libremente con sus movimientos para formar sindicatos y negociar directamente con sus patrones.
Para ello, los sindicalizados buscaron 1 millón de firmas en apoyo al proyecto de ley.
Argumentaban que los patrones, opositores a la medida, tienen la capacidad de intimidar, acosar y hasta despedir a quienes pretendan formar lo que llaman acá una “unión”.
Incluso, durante la campaña presidencial del año anterior, descubrieron las verdaderas intenciones del Republicano, John McCain, para con el proyecto.
Pero ahí no se detiene la presión política del sindicato hacia los funcionarios electos.
Cada año, el IBEW hace público el voto de todos y cada uno de los congresistas y senadores federales sobre diversas iniciativas relacionadas con la actividad laboral.
Legislador por legislador es calificado conforme a la forma en que se registra su intención hacia las propuestas.
De hecho, los legisladores Republicanos se han pronunciado en contra del proyecto de ley de libertad sindical –originalmente presentado por el fallecido Senador, Ted Kennedy, en 2007-, al argumentar que esto afectará a los trabajadores, ya que se cambiaría la votación de boleta secreta a tarjeta de registro, minando así el proceso democrático sindical.
Y a pesar de la controversia alrededor de la medida, no me los imagino tomando las carreteras que llevan de Virginia o Maryland al Distrito de Columbia, ni haciendo un movimiento como el de su contraparte azteca, el Sindicato Mexicano de Electricistas, por varias razones.
En primer lugar, el gobierno federal de Estados Unidos no posee empresas productoras o distribuidoras de electricidad.
Las hay oficiales, pero a nivel local.
Además, el Presidente Barack Obama, surgido de las filas sindicales, no se atrevería a tocarlos, como sí lo hizo su colega mexicano, Felipe Calderón.
En segundo lugar, para hacer manifestaciones callejeras, antes se debe solicitar un permiso a la autoridad competente.
Cerrar carreteras federales le costaría en imagen a los eléctricos hermanos por las molestias que ocasionarían a los automovilistas, sin dejar a un lado las repercusiones policíacas.
Finalmente, la cultura política en el país de las barras y las estrellas es sumamente distinta. La estrategia de los sindicatos en general de este lado del Río Bravo es de cabildeo, negociación y presión a través del voto o la revocación de mandato para lograr sus fines.
Y eso que el IBEW es casi 18 veces mayor que el SME.

Monday, November 09, 2009

El Presidente del Cambio


El pueblo estaba harto. Cansada de gobiernos corruptos e ineficientes, la ciudadanía decidió buscar en uno de los aspirantes presidenciales una oferta que le diera a la nación un nuevo rumbo a la vida política, social, económica y hasta cultural.
Gracias a una campaña política innovadora, el candidato logró posicionarse bien al interior de su partido y, posteriormente, en la contienda constitucional.
Los votantes, como era de esperarse, reaccionaron eligiendo al cambio.
A grandes rasgos, esta es la historia de Vicente Fox. Pero igual puede tratarse del actual mandatario estadounidense, Barack Obama, quien hace poco más de un año logró la histórica victoria ante el Republicano, John McCain.
En los dos casos, a pesar de haber llegado con un enorme capital político, las circunstancias fueron minando lentamente el ánimo de los representados hacia su Presidente.
El primer afroamericano en ocupar la Casa Blanca llegó al puesto con un 63.3 por ciento de opiniones a su favor, por el 20 por ciento en contra.
Tres meses después, la diferencia entre unos y otros era de 30.7 por ciento.
Obama cayó otros 5 puntos en cinco meses y para agosto, solamente 10 puntos separaban a respaldadores y opositores.
Para finales de octubre pasado, la ventaja se redujo a 7.7 por ciento, de acuerdo a diversas casas encuestadoras.
Vicente Fox terminó su mandato en noviembre del 2006 con 59 por ciento de la ciudadanía a su favor.
Su promedio en el sexenio fue de 58 puntos.
Pero no siempre fue así.
En febrero de 2001, el 69.7 de los votantes estaba a su favor y el 22.9 por ciento en su contra.
Conforme pasaron los meses, la brecha se cerró, al punto de tener en febrero del 2002 una aprobación de 44.6 por ciento y un rechazo de 53.1 por ciento.
Tuvieron que pasar 18 meses de su período para que la tendencia favorable volviera del lado del ex Presidente mexicano, según Consulta Mitofski de Roy Campos.
Obama, contrario a Fox, no tuvo en sus manos el multimillonario programa Oportunidades, con el cual se otorgan dádivas a los más pobres, supuestamente para mejorar sus condiciones de vida.
El ex Senador por Illinois tampoco tiene un presupuesto enorme de propaganda en radio y televisión para manipular las opiniones de sus representados.
En los dos casos, las expectativas por el cambio eran enormes.
Entre las principales propuestas del ex candidato Demócrata destacaron la salida de Irak y Afganistán, el cierre de la Base de Guantánamo, la reforma al sistema de salud y al de migración.
En los cuatro temas, todo depende de la forma en que se vea el vaso para establecer una opinión, ya que los resultados están a medias.
Sin embargo, lo que más le ha dolido al pueblo americano es la crisis económica y la pérdida de empleos.
El índice de desocupación nacional llegó en octubre pasado a 10.2 por ciento, afectando en la actualidad a 15.7 millones de personas.
El fenómeno afecta particularmente más a los hispanos, cuya tasa en particular es del 13.1 por ciento, el más alto entre todos los grupos raciales de Estados Unidos.
Lo que más duele en el corazón del estadounidense es observar cómo otros índices económicos, como el alza en la Bolsa de Valores, están mejorando.
Esto se presenta gracias a que los grandes corporativos hicieron “ajustes” –despidiendo personal-, para hacer frente a la situación de crisis y acomodar sus producciones a la nueva demanda. De esta forma, los capitales han logrado mantener sus ganancias y cumpliendo sus compromisos comerciales con los clientes.
Como reza el refrán, “cuando el dinero sale por la puerta, el amor sale por la ventana”.
Igual está ocurriendo con el cariño y las simpatías por Obama.
La comunidad ansiaba tanto el cambio, que vio en el entonces candidato Demócrata a quien podía resolverles la situación.
Dicen algunos especialistas que fue precisamente la caída en la imagen presidencial lo que llevó a las derrotas del partido del presidente en dos estados de Nueva Inglaterra.
Yo lo dudo. Aunque el mandatario haya otorgado su apoyo y hecho campaña a favor de los aspirantes de su partido político, no se trató de un referéndum a la labor de Obama.
La del año que viene, en la que se renovará el Congreso y se elegirán a decenas de gobernadores, esa sí será una especie de termómetro para ver cómo andan las preferencias por el ex Senador.
De aquí a entonces, a Obama le urgen victorias políticas en las áreas de relaciones exteriores, sanitarias, migratorias y, particularmente, económicas.
Porque los años de crecimiento y desarrollo que tuvo Vicente Fox a lo largo de su presidencia –paralela a la de George W. Bush en Estados Unidos-, seguro no se verán en el orbe en varios años.